lunes, 27 de octubre de 2008

¡Andá a escuchar a Magoya!


Me acaba de llegar uno de los tantos comunicados de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias en América Latina y el Caribe (AMARC-ALC) de Uruguay que siempre agradezco y leo con mucha atención.
Así, me enteré que Magoya FM (90.5) de Maldonado ahora es "legal", al menos desde el punto de vista del gobierno. Aclaro que para mí siempre fue una radio "legal" porque tuve el placer de estar en sus estudios, de hablar largo y tendido sin cortapisas sobre la realidad política y social de este país y, de paso, presentar el libro La Mano en la Lata, esa criatura que engendramos con el colega (y amigo) Fabián Werner.
Y para mí siempre fue una radio "legal" porque uno de sus responsables es Carlos Peláez, un señor periodista, de esos que no transan con nada ni con nadie, aún a costa de cagarse de hambre. De esa raza, lamentablemente, no van quedando muchos.
En mis años como periodista he tenido varios "maestros" de quienes aprendí buenas cosas de esta profesión. De Carlos Peláez aprendí de ética, de no vender el alma a ningún diablo de turno por más angelito que parezca y, sobre todo, a que el periodismo es siempre un trabajo en equipo en el cual las individuales muchas veces deben, inevitablemente, dejar paso al colectivo. Al colectivo, de verdad, ése que nunca se nombra, pero se palpita mientras se disfruta haciendo periodismo de calidad.
En este mundo donde te preparan para competir y comerle las vísceras al otro a mí, de verdad, me pone contento que a quienes respeto y considero amigos hoy les vaya un poco mejor que ayer. Un problema que, creo, nunca voy a poder solucionar (por suerte).
Por eso, desde este lugar las felicitaciones porque Magoya FM siempre fue una radio bien comunitaria, pero ahora es más "legal".

¡¡¡SALÚ!!!

1 comentario:

Tiziana(+que4patas) dijo...

Yo tuve el enorme placer de conocerlo por el 2000 y no sobra una palabra de las que usaste para definirlo. En un mundo donde todo se compra, en un pais donde los periodistas siempre fueron historiadores, es un honor cruzarse con alguien como Carlos Pelaez. Le habia perdido el rastro, yo ya no ando por Maldonado para ir a saludarlo. Asi que desde este blog aprovecho tambien para decirle SALU!