viernes, 30 de noviembre de 2007

Una extraña martingala en los casinos


El viernes pasado Brecha publicó nuevos elementos judiciales en la investigación que enfrenta el actual director general de Casinos del Estado, el contador Juan Carlos Bengoa, quien es investigado por la jueza penal Fanny Canessa y la fiscal Olga Carballo por un rosario de irregularidades cuando fue director de los casinos municipales, durante el segundo gobierno del ex intendente Mariano Arana (2000-2005).

Personalmente, y he dedicado mucho tiempo a este caso, en esta semana que ya culmina no he visto a ningún medio impreso o electrónico haber hecho el “levante” que esta información merece.

El semanario informó, el 23 de noviembre, que Raúl Cohn (dueño del grupo económico dentro del que funcionan varias empresas arrendadoras de slots) declaró ante la justicia que durante la administración Arana su esposa mantuvo una reunión con Orestes González en la que éste –siendo asesor de los casinos municipales– le pidió que contratara en una de las empresas a Rosemarie Sosa Delgado, esposa de su primo Eduardo Bernis Braida, quien a su vez figuraba en otra de las firmas que alquilaba máquinas tragamonedas. Efectivamente, la mujer figuraba en la empresa Macale SA, propiedad de Cohn, y Bernis Braida aparecía en Libretol SA, cuyo titular es el mismo empresario.

Cohn fue al juzgado acompañado por un abogado, pese a que en la sede judicial no se lo convocó en calidad de indagado. El defensor de este empresario resultó ser Renato Echeverría, quien trabaja en el estudio del penalista y secretario de la Presidencia de la República, Gonzalo Fernández. ¿Interesante no?

Pero de eso no se habla, no se dice una palabra. Mejor andar “hurgando” en una sucesión de extraños robos que son más propios de la crónica policial que de una verdadera investigación por delitos de cuello blanco. Y es que desde hace al menos dos semanas hay una cadena de sucesos vinculados al affaire casinos municipales que no cierran. O por lo menos echan más sombras que luces. Y en río revuelto, ganancia de pe(s)cadores. Concretamente hay tres episodios, los tres con denuncia policial y penal incluida, que parecen buscar desviar la atención de la opinión pública sobre la investigación judicial del caso Bengoa.

El primer episodio curioso fue el robo en la casa de Bengoa, en el Prado. En la madrugada del miércoles 14 de noviembre los ladrones se llevaron 4 mil dólares y unos 2 mil euros y dos portafolios con documentación, según denunció el propio jerarca. En parte del mundillo político y periodístico el robo fue cubierto con un manto de suspicacia por múltiples razones. La primera es que ocurrió mientras Bengoa participaba en una de las llamadas ferias internacionales del juego, en Las Vegas, Estados Unidos. La segunda es que, al menos para la Policía, no se trató de un robo común y silvestre porque el parte policial que se anexó al expediente judicial –que ahora investiga la jueza penal Graciela Eustachio– luce el rótulo de reservado. La tercera razón es que el robo se produjo pocas horas después de que declarara ante la justicia José Luis Antúnez, uno de los dos ex asesores de Bengoa cuando fue director municipal (el otro es Orestes González Braida, actualmente director nacional de Loterías y Quinielas).

Estas coincidencias llenaron de dudas al diputado blanco Jorge Gandini: “Curiosamente, el ladrón se ha llevado, no solamente miles de dólares y miles de euros, sino también dos portafolios con valiosa documentación. Son ladrones que les interesa el dinero y los documentos, sobre todo cuando van a declarar ante la justicia”, que ya está finalizando la investigación. Gandini le transmitió estas dudas a la ministra del Interior Daisy Tourné quien le contestó textualmente: “Voy a abrir los ojos y poner la mayor atención en este asunto”.

El segundo episodio curioso es que el mismo día que los ladrones visitaron la casa de Bengoa un hombre robó 980 mil pesos del hotel casino Carrasco. Una cajera del casino denunció que fue secuestrada y amenazada de muerte ella y su hijo sino sacaba el dinero de los cofres de seguridad de la sala de juego y se los entregaba a un solitario delincuente. Esto ocurrió a las cuatro de la madrugada del miércoles 14. Este segundo robo determinó que la IMM cerrara el casino un día y comenzara una investigación interna, en forma paralela a la justicia. Algunos jerarcas municipales y ediles oficialistas –que defienden por lo bajo la gestión de Bengoa– sospechan de la cajera por varios motivos, entre ellos su legajo personal. Pero una de las "sospechas" es que antes de hacer la denuncia policial se contactó con dirigentes de uno de los dos gremios de los casinos municipales.

Hasta ahora, dicen en el mundillo periodístico y político, con el primer robo Bengoa aparece ante la opinión pública como una víctima y con el segundo se comenzaron a tejer las primeras sospechas sobre los dos gremios que más han denunciado al cuestionado jerarca.

Pero entró en escena el tercer episodio curioso celosamente guardado y revelado esta semana por el coordinador del Departamento de Desarrollo Económico de la IMM, Hugo Gandoglia. La IMM recibió un email anónimo con una denuncia sobre presuntas anomalías en el manejo de la caja del casino Parque Hotel. De inmediato, se puso en marcha una auditoría interna que confirmó la existencia de irregularidades en las fechas y en los montos de los depósitos de la recaudación realizados al Banco República (BROU). Luego se hizo la denuncia en el Departamento de Delitos Económicos de la Jefatura de Montevideo.

El prosecretario de la IMM Jorge Rodríguez aclaró que el supuesto manejo irregular de la caja en el Parque Hotel se detectó antes del robo en el casino Carrasco, pero se informó recién esta semana para que los investigadores policiales pudieran trabajar en absoluta reserva.

La denuncia anónima señala que el dinero de las apuestas del fin de semana del Parque Hotel era retenido por los funcionarios en lugar de ser depositado en el BROU. Queda claro, entonces, que no se comprobó faltante de dinero, sino una retención por motivos que pueden ser loables o no. Ni bien conocida la noticia algunos medios de prensa como Últimas Noticias se aventuraron, citando a fuentes municipales, a afirmar que existe la presunción de vínculos entre funcionarios que “bicicletearon” el dinero con prestamistas del juego. Hipótesis que hasta ahora no fue corroborada por ninguna jerarquía municipal.

Por si fuera poco, Gandoglia le transmitió a los ediles (oficialistas y de la oposición) que existe conexión entre los dos últimos hechos porque un funcionario del Parque Hotel sospechado de estar en el "bicicleteo" (Últimas Noticias dixit), tuvo una relación con la cajera que fue robada en el casino Carrasco. ¿Interesante no?

Así las cosas, nadie pareció percatarse de algo tan grave como que un empresario acuse directamente al actual director de Loterías y Quinielas de pedir un favor para “acomodar” a familiares directos y que el abogado que lo patrocina pertenece al estudio jurídico del hombre que lleva las riendas en la Presidencia de la República. Eso sí, la martingala para echar sombras sobre los dirigentes sindicales que se pusieron al hombro las denuncias contra Bengoa –una vez conocida la investigación de Brecha– ya se puso en marcha en todos los diarios e informativos nacionales. La duda que ahora me queda es si los próximos objetivos de esta martingala no serán algunos periodistas de Brecha porque la opereta que se trama, en las sombras, para desviar la atención es demasiado burda como para no creer que el semanario que destapó este caso no esté en la mira. Continuará...


2 comentarios:

Soledad Burgos dijo...

disfrutê leerte
Saludos
Soledad

Pablo Alfano dijo...

A mi me place enormemente que a la distancia hayas disfrutado de mis puteadas al aire... sin ton ni son